miércoles, 24 de diciembre de 2014

Temores


Les dejo este 24 de diciembre con esta sentencia de vida y de muerte, de principio y de fin. Jamás nada fue tan claro.
 
"Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.
Temía fracasar, hasta que me di cuenta que
únicamente fracaso cuando no lo intento.
Temía lo que la gente opinara de mí, hasta
que me di cuenta que de todos modos opinan.
Temía me rechazaran, hasta que entendí
que debía tener fe en mi mismo.
Temía al dolor, hasta que aprendí que
éste es necesario para crecer.
Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final,
sino más bien el comienzo.
Temía al odio, hasta que me di cuenta
que no es otra cosa más que ignorancia.
Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo.
Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.
Temía al pasado, hasta que comprendí que es sólo mi proyección mental y ya no puede herirme más.
Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.
Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.
Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más.
Hay que vivir ligero porque el tiempo de morir está fijado". 

viernes, 19 de diciembre de 2014

Metamedicina

Existe un término que llaman Metamedicina, proviene del prefijo griego “meta” que significa más allá. Esto significa que la Metamedicina trata de ir más allá de la medicina tradicional. Estamos hablando, por tanto, de una Medicina Metafísica que transciende el plano físico (cuerpo y sus síntomas) para buscar las causas psicológicas (mente) o espirituales (alma) de la enfermedad. La salud perfecta y el pleno despertar son, en realidad, lo mismo. La única curación auténtica es la auto curación. 

El querer curarse sinceramente puede motivar a una persona para que realice los cambios necesarios en aquellas actitudes, sentimientos y emociones que son responsables de su sufrimiento. La curación no ocurrirá con sólo conocer su causa porque incluso cuando se ha solucionado un conflicto o se ha liberado una emoción, el cuerpo puede necesitar un tiempo más o menos largo para proceder a la reparación del tejido o del órgano afectado. La curación no es más que volver al estado de armonía y de equilibrio. Admitir una dificultad o una debilidad es estar ya en el camino de superarla.

El exceso de peso

Representa una necesidad de protección. Tratamos de protegernos de heridas, agravios, críticas, abusos e insultos, de la sexualidad y de las insinuaciones sexuales de un miedo general a la vida, y también de miedos específicos. Luchar contra la obesidad es perder tiempo y energía. Las dietas no funcionan, porque tan pronto como se las interrumpe, el peso vuelve a aumentar. Amarse y aprobarse, confiar en el proceso de la vida y depositar su segundad interna en el conocimiento del poder de su propia mente son los elementos básicos de la mejor dieta que conozco. Póngase a dieta de pensamientos negativos, y el problema del peso se resolverá solo. El sentimiento de culpa es una emoción totalmente inútil, que jamás hace que nadie se sienta mejor ni modifica para nada una situación. Su «sentencia» ya se ha cumplido, de manera que déjese salir de prisión. Perdonar no es más que soltar, dejar partir…

Cualquier hinchazón del cuerpo representa atascos y estancamientos en el estado emocional. Nosotros mismos nos creamos situaciones en que nos «hieren» y nos aferramos luego a su recuerdo. Con frecuencia las hinchazones representan lágrimas contenidas que sentimos como algo enquistado, o provienen de culpar a otros por nuestras propias limitaciones. Renuncie al pasado; déjelo que se vaya y recupere su propio poder. Deje de estar pendiente de lo que quiere, y use su mente para crear lo que «sí quiere». Déjese llevar por la marea de la vida.

No sé si es cierto pero vale la pena intentarlo.

martes, 16 de diciembre de 2014

Chuooooo

Los riñones almacenan todos los miedos, fobias y traumas. Practique este ejercicio diariamente durante dos semanas y eliminará muchas de estas emociones acumuladas durante su vida, las cuales muchas veces suelen manifestarse en el cuerpo con dolores de cintura, problemas sexuales, dolores de huesos y oídos, caída del cabello, micción frecuente, timidez, inseguridad etc.
-Siéntese con las piernas juntas como muestra la imagen, inclínese ligeramente hacia adelante y entrelace los dedos de las manos rodeando las rodillas.
-Preste atención a sus riñones y a los oídos que son la salida de energía de los riñones
-Inspire suave y profundamente vivenciando en su mente algún miedo, fobia, trauma o temor que haya pasado en su vida a cualquier edad; luego, exhale juntando los labios emitiendo el sonido CHUUUOOOO eliminando el miedo con la exhalación.
Realícelo SIETE veces…A partir de la cuarta respiración, haga el ejercicio colocando las palmas de sus manos en sus riñones (tocando la piel); sentirá la energía fría de la emoción que está expulsando.
La mejor manera de comprobar la eficacia del ejercicio es después de dos semanas de práctica cuando recuerde la situación vivencial negativa y no le produzca ningún miedo.
En casos de traumas o fuertes miedos, practíquelo dos a tres veces al día. Este es gran ejercicio milenario del Chikung médico que trasciende todo concepto psicológico moderno.
HOY ES MI PRIMER DÍA.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Quién te enfada, te domina

Un día un visitante fue a ver a Buda, y empezó a propinarle insultos. A Buda parecían dejarle impasible los insultos que le lanzaba aquel visitante. Cuando, más tarde, sus discípulos quisieron saber cuál era el secreto de su imperturbabilidad, él dijo:“Imaginad lo que ocurriría si alguien os ofreciera algo y no lo tomarais; o si alguien os enviara una carta y os negarais a abrirla: su contenido no os afectaría en lo más mínimo, ¿no es así? Pues haced lo mismo cuando os injurien, y no perderéis la calma.”La única clase de auténtica dignidad es la que no sufre menoscabo con la falta de respeto de los demás. Por mucho que escupas a las cataratas del Niágara, no lograrás reducir su grandeza.